La reciente “Semana Angus de Otoño” en Palermo evidenció el fuerte protagonismo de la genética en la ganadería bovina argentina, especialmente en la raza Angus, predominante en el país. Más allá de la exhibición de ejemplares de pelaje negro, el foco está en la calidad productiva de los animales, que refleja el trabajo técnico en genética aplicado desde hace décadas.

Alfonso Bustillo, expresidente de la Asociación Argentina de Angus y referente histórico del sector, explicó que la selección genética va mucho más allá del aspecto visual del animal. Afirmó que lo fundamental es identificar cuáles animales aportarán mejoras reales en la producción de carne, con programas genéticos que se encuentran al nivel internacional, comparables a los de Estados Unidos, Canadá, Australia y Uruguay. Esto ubica a la genética Angus argentina en un escenario de igualdad competitiva global.

El legado de la cabaña “La Primavera”, que cumple 90 años y de la cual forma parte Bustillo, representa la unión entre tradición y avances científicos. Su formación como ingeniero agrónomo y especialista en genética le permitió profundizar en modelos de selección basados en datos objetivos, entendiendo que la genética complementa otros factores vitales como la nutrición, la sanidad y el manejo del ganado.

Bustillo presidió durante un cuarto de siglo la comisión técnica de Angus en genética, participando en cursos, intercambios y el seguimiento de los programas más avanzados a nivel mundial. Destacó el rol del INTA y el aporte técnico local, como el trabajo de profesionales que recibieron formación en Estados Unidos y continúan impulsando el desarrollo genético en Argentina.

Este año, la muestra en Palermo abre el calendario de exposiciones donde criadores y técnicos muestran avances y resultados en selección genética. Además de Angus, otras razas como Brangus, Braford, Brahman y Hereford continúan con eventos donde la genética es piedra angular para mejorar la eficiencia y calidad de la producción ganadera nacional.