En el Centro Espacial Johnson de Houston, la NASA comenzó las pruebas con una maqueta a escala real de la cabina Mark 2, diseñada junto a Blue Origin para llevar astronautas en las futuras misiones lunares. Este prototipo permite a los equipos realizar simulacros y validar sistemas esenciales para el próximo alunizaje previsto en 2028.
La colaboración con Blue Origin, empresa liderada por Jeff Bezos, forma parte de un esfuerzo conjunto que también involucra a SpaceX, propiedad de Elon Musk, para el desarrollo de módulos de aterrizaje. La maqueta, de aproximadamente 4,5 metros de altura, reproduce con precisión la cabina que usará la tripulación, aunque la nave completa alcanzará los 16 metros cuando se integren todos los sistemas.
Esta fase experimental incluye pruebas con interacción humana, simulaciones de misión, comunicación con el centro de control y verificación de trajes espaciales, además de preparativos para caminatas lunares simuladas. Así, la NASA asegura que sus astronautas entrenen bajo condiciones lo más cercanas posibles a las reales.
Respecto a las etapas siguientes, la misión Artemis III —planificada para 2027— probará el acoplamiento en órbita terrestre baja con los módulos de aterrizaje de Blue Origin y SpaceX. Tras esto, el objetivo será el alunizaje humano, previsto para la misión Artemis IV en 2028, que marcará el primer regreso de personas a la Luna desde la histórica misión Apolo 17 en 1972.
