El mercado del novillo en los países del Mercosur evidenció movimientos dispares en los últimos días. En Argentina, el novillo trazado y pesado se cotizó en USD 5,92 por kilo carcasa, una ligera caída respecto a la semana anterior que estuvo influida por una reducción en los ofrecimientos de frigoríficos, compensada por una leve revaluación de la moneda local.
Brasil registró un descenso más marcado, con un precio del novillo gordo de USD 4,80 por kilo, que reflejó una baja en la cotización aunque suavizada por la apreciación del real. Por su parte, Uruguay mostró un repunte continuo, con un aumento semanal de seis centavos y un precio de USD 5,52. Este país encadenó cinco semanas consecutivas de subas, lo que significó una recuperación acumulada de 28 centavos desde el punto mínimo. Sin embargo, la faena experimentó una reducción interanual con la menor actividad en 31 años, y las exportaciones retrocedieron significativamente.
En Paraguay, el novillo apto para la Unión Europea subió diez centavos, alcanzando USD 4,85 por kilo, aunque la oferta y la faena continúan en niveles bajos, dificultando el cumplimiento de contratos internacionales. En conjunto, la Argentina se mantiene con valores un 19% superiores al promedio ponderado de sus países vecinos, aunque dicha brecha se redujo un punto en la última semana.
Fuera del bloque regional, Estados Unidos batió un nuevo récord con el novillo terminado a USD 8,81 por kilo carcasa, con un alza semanal destacada de 29 centavos. La Unión Europea también mostró un incremento menor de dos centavos, impulsado tanto por la evolución del precio como por la revalorización del euro frente al dólar.
Este informe semanal, que analiza la competitividad de la carne vacuna en el Mercosur, toma en cuenta las distintas condiciones regulatorias, especialmente en Argentina, donde la carga impositiva sobre las exportaciones influye en la conversión del precio a dólares usando el tipo de cambio oficial mayorista y el 5% de derechos de exportación. Así, aunque los precios reflejan una referencia para el comercio internacional, no representan fielmente el ingreso real de los productores argentinos. En cambio, son valores válidos para el resto de los países del bloque.
