La enfermedad renal crónica es la principal causa de mortalidad en gatos domésticos, limitando su esperanza de vida a un promedio de entre 12 y 16 años. Sin embargo, una innovadora terapia creada por el Instituto de Medicina AIM en Japón promete extender esa expectativa hasta cerca de los 30 años al restaurar la función renal y frenar el deterioro causado por esta patología.
Este avance se sustenta en un descubrimiento realizado hace más de 25 años por el inmunólogo Toru Miyazaki, quien identificó la proteína AIM (Inhibidor de Apoptosis de Macrófagos). Esta proteína tiene un papel crucial en la limpieza de residuos celulares y células muertas de los riñones mediante la activación de macrófagos. En los gatos, esta proteína suele estar genéticamente inactiva, lo que provoca una acumulación de toxinas que daña progresivamente los túbulos renales.
Después de décadas de investigación, en 2022 se fundó el Instituto de Medicina AIM para desarrollar un fármaco con proteína recombinante capaz de activar artificialmente la proteína AIM. Los ensayos clínicos, realizados en 26 clínicas veterinarias de Japón con gatos en fases avanzadas de enfermedad renal, demostraron una tasa de supervivencia al año entre el 80% y el 83% tras recibir la inyección. En contraste, solo un 20% de los gatos sin tratamiento lograron sobrevivir el mismo período.
La terapia no solo detiene el daño renal sino que también promueve la limpieza de toxinas acumuladas, lo que permite recobrar parte de la función renal y ralentizar el fallo orgánico general. Esto se traduce en una mejora significativa en la calidad de vida diaria de los felinos afectados.
En cuanto al proceso para su llegada a los hogares, el Instituto ya inició la solicitud formal de aprobación sanitaria en 2026. Dada la seguridad y eficacia demostradas, se espera que la comercialización en Japón comience durante el año 2027. Desde ese momento, se prevé la ampliación del tratamiento a otros mercados, aunque aún no hay fechas confirmadas.