Agustín “Soy Rada” Aristarán protagoniza la próxima adaptación teatral de Charlie y la fábrica de chocolate, encarnando a Willy Wonka, un personaje que mezcla fantasía, ternura y un trasfondo más oscuro. La obra se estrenará próximamente en el Teatro Gran Rex y se perfila como uno de los espectáculos más esperados para las vacaciones de invierno.

Este nuevo papel representa para Aristarán un reto artístico importante, pues describe a Willy Wonka como alguien cercano pero complejo, que combina la inocencia infantil con una adultez cargada de matices y una fuerte carga emocional. El actor destaca que la historia no sólo fascina por su mundo fantástico, sino también por su mensaje, impulsando la esperanza de que el bien prevalezca. En este sentido, el relato de Roald Dahl mantiene la vigencia que ha despertado el interés de múltiples generaciones.

Además de su interpretación, Aristarán reflexiona sobre la importancia de los sueños y el trabajo que implican. Señala que el protagonista Charlie no aspira inicialmente a grandes metas, sino que comienza con pasiones sencillas, y que el éxito surge como consecuencia de esas ganas y dedicación. Así, la obra invita a valorar la perseverancia y la pasión por lo propio.

En cuanto al universo que rodea a Wonka, los célebres Oompa Loompas no sólo aportan humor y música sino que también actúan como agentes que solucionan problemas. Aristarán comenta con humor que le gustaría contar con ellos en la vida cotidiana para ayudar con las tareas domésticas, dada su obsesión por el orden y la limpieza.

Por otro lado, el actor revela su fascinación por la magia y la ilusión, lo que lo lleva a soñar con acceder a los bastidores de parques temáticos como Disney, a pesar de que esta curiosidad choca con su deseo de preservar la magia del lugar.

La puesta en escena completa el elenco con María del Cerro, Sebastián Almada y un grupo de niños talentosos que personifican a los personajes emblemáticos del cuento. La combinación entre fantasía, enseñanzas sobre los deseos y las obsesiones permea toda la obra, invitando a grandes y chicos a disfrutar de una historia que remueve emociones y reflexiones.