En abril, la inflación nacional mostró una desaceleración al registrar un aumento de 2,6%, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Este índice rompe con una racha de diez meses consecutivos de alzas, tras el 3,4% registrado en marzo, y se sitúa dentro del rango esperado por el gobierno y consultoras privadas, que anticipaban variaciones entre 2,4% y 2,8% para el mes.

El acumulado de inflación en lo que va del año alcanzó el 12,3%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 32,4%. El informe desglosa los aumentos por sectores, destacando el rubro de Transporte con una suba del 4,4%, impulsada principalmente por los incrementos en los combustibles. Educación experimentó un aumento cercano al 4,2% en el mes, posicionándose como otro de los sectores con mayor impacto en el índice.

Los sectores con menores variaciones durante abril fueron Recreación y cultura, que apenas subió 1%, y Alimentos y bebidas no alcohólicas con un alza del 1,5%. Estos movimientos permiten observar cierta moderación en productos de consumo básico, cuestión relevante para la economía cotidiana de los hogares. Este comportamiento variado se refleja también en la diferencia entre los tipos de precios: los precios regulados aumentaron 4,7%, mayormente por ajustes en transporte y electricidad. Por su parte, la inflación núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— avanzó 2,3%, impulsada por incrementos en alquileres, servicios vinculados a la vivienda y comidas fuera del hogar. Los precios estacionales no registraron cambios, debido a que las subas en indumentaria de temporada se compensaron con bajas en turismo y frutas.

La distribución regional también mostró disparidades. En el Noreste, Noroeste y la región Pampeana, el alimento y bebidas no alcohólicas fueron el principal factor de presión inflacionaria, mientras que en el Gran Buenos Aires las subas en vivienda, agua y electricidad tuvieron la mayor incidencia, especialmente por aumentos en alquileres y tarifas eléctricas.

Tras anunciarse los datos, el ministro de Economía destacó que se trató de la inflación más baja registrada en los últimos cinco meses y la menor para un mes de abril desde que se inició la serie estadística en 2017, salvo el contexto excepcional de 2020 afectado por la pandemia. El presidente también celebró esta desaceleración, subrayando que la inflación vuelve a una senda decreciente pese a factores externos adversos y tensiones políticas internas.