El documental «DEVO», estrenado en el Festival de Sundance y ahora accesible para todo el público a través de plataformas digitales como Netflix en Argentina, reconstruye la historia de una banda que trascendió el cliché de fenómeno pasajero de los años 80 para convertirse en una profunda crítica sociopolítica. Cinco jóvenes del Midwest estadounidense, caracterizados por sus icónicos cascos rojos y mamelucos plásticos, desarrollaron un proyecto artístico que respondió a la violencia y las tensiones culturales de su tiempo con una perspectiva que cuestionaba el progreso humano.

El punto de partida narrativo es la masacre en la Universidad de Kent State, cuando la Guardia Nacional disparó contra estudiantes que protestaban contra la guerra de Vietnam. Este hecho, que impactó directamente a los miembros de Devo, inspiró su teoría de la «de-evolución»: la idea de que la humanidad no estaba avanzando, sino retrocediendo. Esta visión se transformó en el motor creativo del grupo, que combinó humor satírico, cine experimental y estética dadaísta para reflejar la disfunción de la clase media americana y la crisis cultural de finales del siglo XX.

Además de exhibir su obra musical, el documental destaca cómo Devo empleó el video y la imagen mucho antes de la explosión de MTV, con piezas como «The Truth About De-Evolution» que captaron la atención de figuras influyentes como David Bowie y Brian Eno. Estos aportes ayudaron a consolidar el sonido vanguardista que definiría su álbum debut. La producción, con la dirección de Chris Smith y la edición de Joe Scoma, explora la metamorfosis de actuaciones considerados «brutalistas» y minimalistas en Akron, Ohio, a una estrategia consciente de difundir un mensaje subversivo sin perder autenticidad.