La planta de alimentos Alijor, conocida por la producción de panes y tapas para empanadas bajo la marca La Salteña, atraviesa una crisis terminal que pone en riesgo su continuidad y el empleo de cerca de 180 trabajadores. Originalmente con más de 320 empleados, la empresa suma conflictos salariales y deuda desde comienzos de 2024, situación que derivó en múltiples paros y protestas en los últimos años.
El senador bonaerense Fernando Coronel, del bloque Fuerza Patria, expresó su preocupación ante esta grave situación. Señaló que la empresa, fundada en 1989 y referente en el sector, llegó a producir casi dos millones de panes y un millón de tapas de pascualina, pero en el marco de la crisis económica nacional ha reducido drásticamente su actividad y capacidad productiva. Los atrasos salariales, pagos en cuotas y el riesgo de cierre forman parte del panorama que atraviesa la planta.
El último paro prolongado ocurrió en enero de 2025, cuando los trabajadores detuvieron la producción durante dos semanas a raíz de la falta de pago de sueldos, aguinaldo y vacaciones. Además, los empleados denunciaron amenazas de los dueños sobre un posible cierre y despidos masivos, aunque posteriormente se regularizaron algunos pagos pendientes.
Esta crisis se relaciona con el contexto económico general en Argentina, donde el consumo masivo ha registrado caídas significativas durante varios meses consecutivos. Según la consultora Scentia, el consumo disminuyó más del 5% interanual a comienzos de 2026, afectando directamente a sectores productivos como el de Alijor. Datos oficiales del INDEC también reflejan una baja de las ventas en supermercados, y relevamientos privados muestran un cambio en los hábitos de consumo de los argentinos, quienes priorizan productos esenciales y recortan otros gastos.
Ante esta situación, Coronel solicitó a la Legislatura bonaerense un pronunciamiento sobre el estado de La Salteña, buscando gestionar soluciones que eviten el cierre definitivo de la planta y la pérdida masiva de empleos en la región.