Gonzalo “Pela” Romero vivió una velada cargada de emociones durante la tercera jornada de la Feria del Libro de Goya. Ante un auditorio colmado, el autor argentino confesó estar atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida, un contexto personal complejo que encontró alivio gracias al afecto recibido por el público local. El respaldo de los asistentes renovó su impulso para seguir sobre los escenarios.
Poco antes de participar en la transmisión oficial de la Feria, Romero reveló con la voz quebrada que estaba "llorando como un tarado" en el camarín, impactado por la calidez y la respuesta multitudinaria que encontró en la ciudad. Su conexión con Goya fue tan profunda que no quiso irse y describió a la ciudad con la palabra “payé”, un término local que engloba una combinación de magia, encanto y afecto que logra atraparte para siempre.
A pesar de que su ilustrador es oriundo de Goya, esta fue la primera vez que el escritor pudo visitar la ciudad debido a que sus giras anteriores se limitaban a Corrientes Capital. La reacción del público lo sorprendió gratamente, calificándose a sí mismo como un “rockstar” por la calidez de la recepción. En el cierre de la jornada, su frase más impactante dejó en claro la intensidad del vínculo creado: “Si ustedes supieran que ustedes me salvaron la vida a mí”. Este comentario conmovió al público y generó una ovación espontánea.
Durante la entrevista, Romero también abordó temas personales profundos, entre ellos la necesidad de derribar estigmas en torno a la expresión de emociones en los hombres. Rompió con el mandato tradicional de la masculinidad, defendiendo el derecho a la vulnerabilidad y asegurando que expresar sentimientos no lo hace menos hombre. Enfatizó el valor de la sensibilidad como manifestación de coraje, agradeciendo además el apoyo incondicional del público, mayoritariamente femenino, que lo acompañó a lo largo de su carrera.
Finalmente, el autor anunció que el lanzamiento oficial del noveno y último libro de su saga tendrá lugar en la próxima edición de la Feria del Libro de Goya, ratificando así su vínculo con esa comunidad que lo recibió con tanto afecto.