Argentina logró avanzar a sus sextas semifinales de un Mundial tras vencer a Suiza por 3-1, un resultado que Lionel Scaloni calificó como histórico para el equipo, aunque reconoció que el rendimiento del conjunto no fue el ideal. El entrenador valoró la clasificación, pero admitió que el equipo tuvo problemas para superar la férrea resistencia del rival, que ejerció una presión física constante.
Scaloni señaló que Argentina sufrió en varios tramos del partido y no pudo resolver situaciones clave hasta la expulsión de un futbolista suizo, que facilitó la apertura del marcador. Destacó que ganar en un contexto adverso siempre da un valor extra y enfatizó la importancia de recuperarse rápido para el siguiente encuentro ante Inglaterra.
Los jugadores también hicieron un análisis autocrítico del desempeño. Lautaro Martínez, autor del tercer gol, explicó que el equipo no está jugando al nivel deseado y mencionó que en varios momentos fue necesario “saltar líneas” para evitar la presión del adversario. Además, subrayó que la paciencia fue determinante para destrabar el partido sobre el final.
Por su parte, Julián Álvarez expresó que el grupo mantuvo la confianza de que el gol llegaría si persistían con el esfuerzo constante. Nicolás Tagliafico agregó que, aunque se suele normalizar el nivel de la Selección, llevan años manteniendo una ambición competitiva que los impulsa a superar cada obstáculo.
El próximo compromiso será contra Inglaterra, un enfrentamiento que reactiva una histórica rivalidad y que, según Scaloni, debe enfocarse simplemente como “un partido de fútbol” en el que los detalles y la concentración marcarán la diferencia en busca del pase a una nueva final.