El Cementerio Municipal abrió una nueva visita guiada bajo el título «Memoria, identidad y legado: un recorrido por quienes construyeron Concepción del Uruguay», con el propósito de difundir la historia urbana y cultural que sostiene este espacio emblemático. La actividad forma parte de las celebraciones por el 243° aniversario de la fundación de la ciudad y estuvo encabezada por Lorena Kannemann.

El recorrido rememora los orígenes del cementerio, inicialmente ubicado junto a la Basílica Inmaculada Concepción y el Colegio del Uruguay, antes de ser trasladado en 1805 por razones sanitarias a la zona sudeste de la ciudad, donde funcionó hasta 1856. El actual predio se inauguró ese año, con el respaldo del general Justo José de Urquiza, primer presidente constitucional de la Confederación Argentina en ese momento. Su emplazamiento fue planificado para estar alejado del centro urbano y en una altura estratégica, evitando daños por las crecientes del río.

Desde sus comienzos, este cementerio destacó por sus múltiples panteones, construidos con estilos que van desde lo clásico hasta el gótico y otras corrientes modernas, lo que le confiere un valor arquitectónico singular. Por ejemplo, en 1883, Doña Dolores Costa de Urquiza promovió la construcción de un panteón central que buscaba embellecer el camposanto y convertirlo en un lugar de referencia patrimonial. Actualmente, el casco histórico del cementerio abarca veintiocho manzanas con alrededor de quinientos panteones.

Entre los mausoleos más notorios se encuentran los de figuras clave para la historia provincial, como Jorge Clark, Norberta Calvento, Miguel Gerónimo Galarza, Anastasio Chiloteguy, y Lorenzo Sartorio, entre otros. También se destacan tumbas con relevancia municipal, incluyendo las de Cruz López Jordán y Waldino de Urquiza. Desde 1986, esta necrópolis está declarada patrimonio cultural de Concepción del Uruguay, con protección respaldada por diversas normativas locales.

La iniciativa busca generar un mayor reconocimiento público y turístico, permitiendo a los visitantes apreciar tanto el legado histórico como los aspectos arquitectónicos de un espacio que narra la evolución cultural y social de la ciudad. La convocatoria superó el cupo previsto, mostrando gran interés vecino y de turistas en conocer estos relatos vinculados a su identidad local.