La polémica entre Jenny Mavinga y Carmiña Masi en Gran Hermano Generación Dorada tuvo un nuevo capítulo cuando Santiago del Moro dio detalles sobre las decisiones que motivaron la exclusión de Carmiña del repechaje. La producción del programa debió mediar con los propietarios del formato original de Países Bajos, quienes se mostraron reticentes a permitir el regreso de Carmiña hasta recibir pruebas sobre la relación entre ambas participantes.

Según el conductor, la opción de que Carmiña entrara nuevamente a la casa dependía de la aprobación del público y de la disposición de Mavinga para permitirlo. Sin embargo, la falta de votos impidió que esta vuelta se concretara bajo la modalidad tradicional, por lo que se propuso un ingreso condicionado a un permiso especial que no fue aceptado por la propia Jenny. Esto generó fuertes críticas en redes sociales, con acusaciones de racismo por parte de algunos y apoyo al rechazo por otros.

Santiago del Moro comentó que la preocupación de los dueños del formato estaba enfocada en evitar cualquier conflicto ligado a tensiones raciales, algo que en Argentina no suele ser un tema tan sensible, pero que para la producción internacional representaba un foco de atención. Por eso, se reunieron varias veces para encontrar una solución que garantizara la tranquilidad de todos los involucrados.

En relación a las denuncias sobre los sueldos y pagos de Carmiña, el conductor explicó que quienes vienen de otros países deben abrir una cuenta bancaria local para recibir sus depósitos, un trámite que puede demorar y no depende de la producción. De esta manera, aclaró algunas versiones que circulaban sobre la supuesta falta de pago a la participante.

Por su parte, Carmiña Masi sostuvo un duro descargo en sus redes sociales contra Gran Hermano y manifestó su solidaridad con Jenny Mavinga. Rechazó la invitación de medios para hablar sobre el tema y pidió que cesaran los ataques contra Jenny, a quien consideró otra víctima de lo ocurrido. Además, subrayó que la situación generada por la decisión de la producción terminó exponiéndolas a ambas y provocando un malestar que para ella debía concluir.

En definitiva, el conflicto detrás del regreso de Carmiña Masi al concurso reflejó tensiones no solo entre las participantes, sino también con el formato internacional y la producción local. Estas discrepancias motivaron varias reuniones clave y maniobras de última hora que no lograron contener las críticas ni calmar las emociones en el público y entre los concursantes.