Unión terminó su participación en la Copa Argentina tras caer 2 a 0 contra Independiente en un encuentro marcado por la expulsión temprana de Maizon Rodríguez, que dejó al equipo con un hombre menos durante casi 70 minutos. La eliminación se produjo en los 16avos de final, cerrando un semestre con resultados adversos para el conjunto dirigido por Leonardo Madelón.
El partido comenzó con un Unión dominante que generó chances claras en los primeros minutos. Lautaro Vargas remató desde fuera del área y provocó un rebote en el arquero Rodrigo Rey, pero Lucas Menossi no logró concretar una ocasión manifiesta para el Tatengue. Sin embargo, a los pocos minutos, Independiente golpeó con un golazo de tiro libre ejecutado por Santiago Montiel, que puso el balón en el ángulo derecho del arco defensor por Matías Mansilla.
La situación se complicó poco después cuando Maizon Rodríguez recibió la segunda tarjeta amarilla por sujetar a un rival, dejando a su equipo en inferioridad numérica. A partir de esa infracción, Independiente amplió la diferencia con otro golazo de tiro libre, esta vez anotado por Maximiliano Gutiérrez. Desde ese momento, el Rojo manejó el ritmo del partido y controló a un Unión marcado por la falta de un jugador y el desgaste físico.
Unión intentó reponerse, aunque le costó generar oportunidades claras en la segunda mitad. La acción más destacada llegó con una corrida de Cristian Tarragona, quien quedó mano a mano con el arquero, pero falló la definición y su disparo se fue desviado. Independiente, sin necesidad de acelerar del todo, mantuvo la ventaja con tranquilidad hasta el final.
Durante el primer tiempo, los jugadores de Unión reclamaron una supuesta mano dentro del área que no fue sancionada, un hecho que generó protestas al árbitro Sebastián Zunino. En el segundo tiempo, Leonardo Madelón intentó modificar el trámite ingresando a Augusto Solari por Agustín Colazo, pero la falta de claridad ofensiva persistió y no pudo descontar.