La organización del operativo de seguridad para la final de fútbol entre Belgrano y River Plate en Córdoba generó una controversia que atravesó el ámbito político y explotó en redes sociales. La legisladora provincial Nancy Almada criticó la gestión del gobierno local, exigiendo un informe sobre el financiamiento del operativo y cuestionando si la seguridad ahora responde a intereses «VIP».
Almada lanzó tres preguntas clave: quién paga el descomunal despliegue policial, cómo se garantiza la seguridad del resto de la ciudad sin dejar desprotegidos los barrios y si el cuidado policial está condicionado por la relevancia del evento. Estas dudas obtuvieron una respuesta inmediata por parte de los seguidores de Belgrano, que salieron en defensa del operativo y valoraron el impacto económico y turístico que implica la final para Córdoba.
Los hinchas reprocharon a la legisladora su falta de cuestionamientos hacia otros clubes, como Talleres, que también utilizan el estadio Mario Alberto Kempes y despiertan costos similares para el Estado, sin que la ciudadanía aporte directamente para esos eventos. Además, destacaron que la final significa una gran movilización comercial, con reservas hoteleras al ciento por ciento y un volumen económico estimado en miles de millones para la ciudad.
El intercambio subió de tono con mensajes críticos hacia Almada desde las plataformas oficiales de los fanáticos de Belgrano, sugiriendo que sus cuestionamientos llegan en un mal momento y buscando desacreditar su postura. Este episodio refleja la tensión entre la política, el deporte y la economía local en un contexto de alta expectativa por uno de los eventos deportivos más importantes del año en Córdoba.