El Abierto de Wimbledon, tercer Grand Slam de la temporada, comenzó con una fuerte presencia argentina en el cuadro principal. Un total de 11 tenistas representarán a nuestro país en el césped del All England Lawn Tennis Club, aunque todavía ningún argentino logró conquistar el título en este tradicional torneo.
Entre los descendientes más destacados, Sebastián Báez fue uno de los primeros en debutar, enfrentando al alemán Jan-Lennard Struff, experto en canchas rápidas. Asimismo, Juan Manuel Cerúndolo se midió con el español Alejandro Davidovich Fokina, mientras que Camilo Ugo Carabelli tuvo su debut ante otro europeo, Alejandro Mérida. También comenzaron sus partidos Thiago Tirante frente al húngaro Fabian Marozsan, Marco Trungelliti contra el estadounidense Martin Damm y Solana Sierra, quien se enfrentó a la experimentada húngara Anna Bonda.
Por su parte, Francisco Cerúndolo, la raqueta argentina número uno y reciente campeón en el torneo de Queen’s, inició su participación en la segunda jornada, enfrentándose al español Jaume Munar, un rival exigente desde la primera ronda. Tomás Etcheverry se enfrentó con el italiano Lorenzo Sonego, mientras que Mariano Navone, una de las revelaciones del año, tuvo su estreno contra Flavio Cobolli, otro italiano. Román Burruchaga desafió al australiano Alex de Miñaur en un duelo destacado por su potencial sorpresivo.
En la rama femenina, Nadia Podoroska fue la única argentina en competencia, debutando contra Marta Kostyuk, una jugadora ucraniana situada entre las mejores 20 del mundo, lo que hace prever un choque de alta exigencia.
En el circuito de dobles, Horacio Zeballos junto al español Marcel Granollers, recientemente campeones de Roland Garros, aguardan su estreno programado para el miércoles. Se enfrentarán a la dupla compuesta por el estadounidense Robert Galloway y el australiano John Peers, cerrando así la representación argentina en diferentes modalidades del torneo.