Argentina regresará a Dallas para disputar un partido clave del Mundial 2026 contra Austria, ciudad que quedó marcada para siempre en la historia del fútbol nacional por lo que ocurrió con Diego Maradona en 1994. Allí fue donde Maradona recibió la noticia de su doping positivo, un momento definitivo que puso fin a su participación en los Mundiales.

La conmoción comenzó cuando la delegación argentina aterrizó en Dallas. A Diego le comunicaron el resultado positivo poco antes de que la FIFA hiciera pública la sanción, confirmando su abandono del torneo. Según relató el propio Maradona, la noticia lo impactó inmediatamente y pronunció la frase que anticipó la tragedia: «Ma, nos vamos del Mundial».

Horas más tarde, se confirmó la suspensión oficial y Maradona concedió una entrevista desde el hotel de concentración, donde expresó su profundo dolor con una frase que quedó grabada en la memoria colectiva: «Me cortaron las piernas». En ese momento, el capitán argentino se sentía recuperado física y futbolísticamente, pero la sanción truncó su recorrido en el certamen y terminó marcando el cierre de su carrera oficial con la camiseta nacional.

Sin su estrella, Argentina perdió el partido contra Bulgaria en el Cotton Bowl de Dallas, quedando emocionalmente golpeada y afectada para el resto del torneo. Aquel encuentro simbolizó no solo la despedida inesperada de Maradona, sino también un punto de inflexión doloroso para la selección.

Este regreso a Dallas para enfrentar a Austria rememora un capítulo oscuro, pero también refleja cómo el fútbol argentino ha continuado escribiendo su historia a pesar de momentos difíciles. La ciudad que una vez fue escenario del final abrupto de un ícono mundialista vuelve a ser testigo de una nueva etapa en el camino hacia el Mundial.