Austria buscará dar un golpe inesperado en el Mundial 2026 cuando enfrente a Argentina en la segunda jornada del Grupo J. Su entrenador, Ralf Rangnick, admitió que la Albiceleste parte como favorita, pero dejó un mensaje claro: confía en que su equipo puede lograr la victoria si muestra el mejor rendimiento desde que llegó al cargo.

En la conferencia previa al partido, Rangnick reconoció que la superioridad argentina es indiscutible y que los pronósticos no están a su favor, pero subrayó que el grupo austríaco posee las herramientas para competir al máximo nivel. Señaló que será fundamental que sus jugadores jueguen con valentía y solidez para intentar dar la sorpresa y remarcó que necesitan alcanzar su máxima expresión futbolística en el duelo.

La figura de Lionel Messi acaparó gran parte de la atención. El técnico alemán elogió al capitán argentino como un jugador extraordinario y uno de los mejores de la historia, a la vez que destacó que Argentina es un conjunto poderoso y no depende exclusivamente de su estrella. Rangnick explicó que Austria apenas encontró debilidades en el conjunto dirigido por Scaloni, lo que incrementa el desafío táctico para su equipo.

Para intentar neutralizar el ataque de Argentina, especialmente el control de balón del equipo rival, Rangnick aseguró que su equipo está bien preparado para frenar la posesión y destacó la importancia de la concentración y la anticipación para evitar sorpresas. Esta estrategia será clave frente al rival que llega fortalecido luego de un debut con victoria contundente.

Además, Marcel Sabitzer, una de las figuras austríacas y jugador del Borussia Dortmund, expresó su entusiasmo por disputar su partido número 100 con la selección en un escenario mundialista de gran magnitud. Valoró la oportunidad de medirse con Argentina y afirmó que se preparó especialmente para rendir en partidos de alta exigencia como este.

Austria intentará imponer su estilo y aprovechar cualquier oportunidad para sumar puntos ante un equipo argentino que, pese a la confianza, tendrá que enfrentar la determinación de un adversario dispuesto a jugar su mejor fútbol.