Por primera vez en la historia de los Mundiales, un país anfitrión disputará un partido fuera de su territorio. Canadá, sede junto a Estados Unidos y México del torneo con formato de 48 selecciones, jugará su encuentro de dieciseisavos de final contra Sudáfrica en Los Ángeles.

La particularidad se explica por el nuevo formato y la estructura de la fase de grupos. Canadá formó parte del Grupo B, con sede en ciudades canadienses como Vancouver y Toronto, pero su derrota frente a Suiza lo dejó en el segundo lugar de la zona, lo que eliminó la posibilidad de mantener la localía para los cruces directos.

Históricamente, todos los países organizadores disputaron sus partidos siempre dentro de sus fronteras, incluso en copas del mundo con sedes compartidas. Por ejemplo, en el Mundial 2002, Corea del Sur y Japón nunca jugaron fuera de su país durante el torneo.

En contraste, México, campeón del Grupo A, mantendrá su condición de local y enfrentará a Ecuador en el Estadio Azteca, lo que resalta la diferencia con el caso canadiense. El partido entre Canadá y Sudáfrica tendrá lugar en igualdad de condiciones en Estados Unidos, un símbolo de la inédita modalidad de esta Copa del Mundo con tres países anfitriones.