Franco Morillo confirmó su protagonismo en la temporada del TC2000 al ganar de forma contundente en el autódromo de San Nicolás. Partiendo desde la posición de privilegio por el sistema de inversión de grilla, el piloto del Chevrolet Tracker mantuvo el liderazgo durante toda la competencia, que se disputó bajo condiciones atípicas debido a la pista parcialmente húmeda tras una intensa llovizna durante la mañana.
La tarea no fue sencilla: aunque la pista no estaba en estado crítico para usar neumáticos especiales, los sectores todavía húmedos junto a barro y charcos en los bordes del circuito obligaron a todos los competidores a una conducción precisa. En la largada, Morillo se apoderó rápidamente del primer lugar, seguido por Marcelo Ciarrocchi y Lucas Carabajal. Sin embargo, en la segunda vuelta, un incidente clave marcó el desarrollo cuando Morillo pasó sobre un charco que levantó barro impactando el parabrisas de Ciarrocchi, lo que afectó su visibilidad y lo llevó a salirse de pista poco después.
La salida de pista de Ciarrocchi activó la entrada del auto de seguridad, que endureció la disputa al permitir que el pelotón se agrupara nuevamente. Tras el relanzamiento, Morillo resistió el constante asedio de Carabajal, quien se mantuvo a menos de un segundo, sin lograr una maniobra para arrebatarle la punta. Matías Rossi, en tercer lugar, se mantuvo a una diferencia segura y aseguró otro podio importante para el campeonato.
Morillo mostró control y madurez para administrar la carrera en el tramo final, evitando errores que pudieran comprometer la victoria. Así, cruzó la meta en primer puesto, consolidando su segunda victoria del año en el TC2000, ésta lograda íntegramente en pista y en condiciones exigentes. Por detrás, Carabajal y Rossi completaron el podio.
Otra mención especial fue para Franco Vivian, compañero de equipo de Morillo, quien a pesar de haber marcado el mejor tiempo en la clasificación, finalizó cuarto en la competencia tras una destacada actuación.