La selección argentina logró una victoria clave en su camino en la Copa del Mundo de Qatar 2026, cimentada en la determinación colectiva y el talento inagotable de Lionel Messi. A sus 38 años, a punto de cumplir 39, el astro rosarino volvió a marcar la diferencia con dos goles que lo catapultaron a la cima histórica como máximo artillero en torneos mundiales, superando al alemán Miroslav Klose.
El partido en Dallas inició con una prueba dura para Argentina, que padeció un penal fallado por Messi apenas a ocho minutos de iniciado el encuentro. Ese error, el tercero del capitán en Copas del Mundo, pareció afectar el ánimo del equipo durante algunos minutos, mientras Austria desplegaba un estilo intenso de presión alta conocida como «gegenpressing», dominaba la pelota y se acercaba con peligro al arco defendido por Emiliano Martínez.
Sin embargo, la reacción argentina no tardó en llegar. Tras reordenar el planteo, recuperar un circuito de pases solido y empujar a su rival contra su área, el equipo logró destrabar el marcador a los 38 minutos gracias a una precisa jugada colectiva. Facundo Medina centró desde la izquierda, Julián Almada habilitó a Messi, quien definió con un remate cruzado al palo para abrir el score y cambiar el curso del encuentro.
Ese gol no solo representó la ventaja en el marcador, sino también un momento histórico para Messi, que con esa anotación rompió el empate con Klose en la tabla de goleadores y, poco después, anotó su segundo tanto para alcanzar un récord absoluto en Mundiales.
Con la ventaja en el marcador, Argentina gestionó el resultado en la segunda mitad manteniendo la posesión del balón y controlando el ritmo para minimizar las llegadas aéreas y en tiros libres de Austria, que contó con algunos intentos peligrosos pero sin lograr concretar. La inclusión en el segundo tiempo de jugadores como Nicolás Otamendi y Julián Álvarez aportó frescura y solvencia defensiva para asegurar el triunfo.
Este triunfo refuerza la clasificación argentina y destaca la importancia del liderazgo de Messi, quien, además de sus goles, ofreció una guía táctica y emocional para un equipo que, aunque no deslumbra en juego vistoso, exhibe una gran fortaleza mental para sortear los momentos difíciles.