Ante la urgente necesidad de financiar una cirugía compleja para su hijo Bastián, un hombre de Comodoro Rivadavia decidió rifar su único vehículo, un Ford Ka 1999. El menor, de ocho años, padece megacolon congénito, una enfermedad que afecta el funcionamiento intestinal y le provoca dolores crónicos, dificultando su vida cotidiana.

La historia, que podría haber terminado en una pérdida para la familia, tomó un giro inesperado cuando el ganador del sorteo, un hombre de Neuquén, declinó aceptar el auto y propuso que se realizara una nueva rifa. Este acto de generosidad permitió que la familia conservara el vehículo y continuara recaudando fondos para el tratamiento médico de Bastián, que se realizará en el Hospital Garrahan de Buenos Aires.

El megacolon congénito que padece el niño impide que el cerebro reciba la señal adecuada para ir al baño, generando una hinchazón severa y un sufrimiento constante que limita su alimentación, sus actividades habituales y su desempeño escolar. La familia ya destinó gran parte de sus recursos a tratamientos sin resultados definitivos y se preparan para viajar a Buenos Aires para nuevos estudios y la cirugía postergada.

Dado que la estadía en la capital implica gastos adicionales en alojamiento, alimentación y traslados diarios, la rifa del auto fue una medida desesperada para reunir el dinero necesario. La solidaridad del ganador no solo alivió el peso económico inmediato, sino que abrió la puerta a una segunda convocatoria para seguir apoyando la causa.