El proyecto que impulsa el gobierno de Javier Milei para reformar el régimen de la Zona Fría generó fuertes cuestionamientos de la oposición, principalmente sobre el destino del fondo que financia los beneficios del gas para zonas con bajas temperaturas. José Luis Ramón, diputado provincial de Mendoza por Protectora Fuerza Política, advirtió que la iniciativa podría provocar aumentos significativos en las tarifas de gas para muchas familias que habitan regiones con inviernos largos y fríos.
Ramón denunció que el Ejecutivo nacional pretende «meter mano» al fondo fiduciario utilizado para sostener el programa Zona Fría y aclaró que este no es un subsidio estatal tradicional, sino un aporte que realizan todos los usuarios del gas a nivel nacional mediante un cargo fijo incluido en la factura. Según el legislador, el sistema se financia con un porcentaje de la tarifa, recaudado entre todos, y no con fondos públicos directos.
La propuesta oficial busca cambiar las condiciones y el manejo de este fondo, lo que, según Ramón, podría terminar afectando a las provincias más frías y aumentar la denominada pobreza energética. El diputado señaló que este intento de utilizar el superávit existente en el fondo no es nuevo y que desde que Milei asumió la Presidencia ya se han registrado varios proyectos similares, reflejando la urgencia del Gobierno por cubrir déficits presupuestarios.
Además, advirtió un vínculo directo entre estas decisiones y los intereses económicos del sector energético, sugiriendo que encarecer el gas de uso doméstico llevaría a una reducción del consumo interno. Esto beneficiaría a las empresas gasíferas al incrementar el volumen disponible para exportación. En sus palabras, un precio mayor desalienta el consumo local, dejando más producto para el mercado externo.