Neuquén avanzará con dos proyectos fundamentales para ampliar la conexión energética y vial en la región, financiados en gran parte por un préstamo de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Estas obras forman parte de la segunda etapa del Programa de Equilibrio y Desarrollo Territorial, orientado a garantizar un crecimiento sustentable y con igualdad territorial en la provincia.
Entre las iniciativas destacan el proyecto Alivilla, que contempla la construcción de 90 kilómetros de líneas de alta tensión para vincular a Villa La Angostura y Villa Traful al Sistema Argentino de Interconexión. Actualmente, ambas localidades dependen de generadores a base de gasoil para su suministro eléctrico, situación que implica costos elevados y contaminación ambiental. El proyecto eliminará esa dependencia, permitiendo el apagado de los generadores y reemplazando el gasoil por fuentes más limpias, como el gas licuado de petróleo (GLP) en Villa Traful.
Asimismo, se ejecutará el cierre del Anillo Norte, una obra energética de 160 kilómetros de extensión entre Las Lajas y Chos Malal que integrará a una de las zonas más aisladas de Neuquén a la red provincial, aportando mayor estabilidad y seguridad al suministro. Esta acción se complementará con la pavimentación del tramo Cortaderas por Ruta 7, mejorando la circulación vial y el acceso a la región.
El total de la inversión prevista supera los 155 millones de dólares, siendo el préstamo de CAF el principal respaldo financiero, mientras que la provincia aportará una parte. El plazo de ejecución se calcula en cuatro años. La concreción de estas obras responde a una decisión política que busca superar la histórica postergación de la provincia en materia de infraestructura, especialmente en zonas claves para la producción y el desarrollo social.
El gobernador de Neuquén resaltó que durante años se habían comprometido estos proyectos a nivel nacional sin que se concretaran, por lo que la provincia decidió avanzar con recursos propios y la colaboración internacional. Consideró que estos trabajos significan no solo una mejora técnica, sino un acto de justicia para los habitantes del norte neuquino y las localidades cordilleranas que hoy afrontan costos y dificultades por la falta de conexión eficiente.