Victoria Villarruel aprovechó un acto en Rosario para reiterar una demanda contra Manuel Adorni, exjefe de Gabinete y vocero presidencial, al exigir la presentación de su declaración jurada, un pedido que generó eco político inmediato. La vicepresidenta realizó estas declaraciones tras participar en una misa conmemorativa por su padre fallecido, en la Catedral de esa ciudad.

Durante el diálogo con la prensa, Villarruel se mantuvo alejada de las disputas internas que atraviesa el oficialismo, en particular las vinculadas a controversias en el entorno del presidente Javier Milei. Destacó que no forma parte de esas confrontaciones y concentró su labor en el Senado de la Nación. Además, señaló que las respuestas sobre denuncias y cuestionamientos deben darlas el presidente y otros implicados, pero no ella.

En la Cámara alta, Villarruel resaltó que su gestión administrativa logró un ahorro significativo en el presupuesto del Senado. También se distanció del estilo confrontativo que frecuentemente emplea Milei frente a periodistas y adversarios políticos, reiterando su compromiso con el respeto hacia todos los sectores sociales. Respecto a su visita a Rosario, explicó que atendió exclusivamente un motivo familiar y religioso relacionado con el quinto aniversario de la muerte de su padre, un ex militar oriundo de esa ciudad y devoto de la Virgen del Rosario.