En el primer cuatrimestre de este año, China mantuvo un volumen total de importación de carne vacuna superior al del mismo período anterior, aunque se observa una marcada caída en el ritmo mensual de compras. Tras un récord histórico en enero, cuando alcanzó 366 mil toneladas, las importaciones han caído progresivamente hasta estabilizarse en niveles cercanos a los 209 mil toneladas en abril, igualando las cifras de hace un año.
Este descenso en volumen contrasta con una notable subida del precio medio de la carne congelada sin hueso, el principal producto importado por China. Durante 2025, el valor fue subiendo de forma constante hasta superar los 6.000 dólares por tonelada a fines de año y superar en abril los 6.400 dólares, niveles históricos solo superados en un período anterior entre 2021 y 2022.
La evolución del precio refleja la correlación con la exportación brasileña, cuyo valor también ha aumentado en las últimas semanas, lo que deja abierta la posibilidad de que el precio de importación en China continúe creciendo. Sin embargo, esta subida coincide con cambios significativos en la composición del abastecimiento internacional de carne para el mercado chino.
Brasil, primer proveedor por volumen, muestra una caída constante en su participación de mercado durante este año, pasando del 62% a alrededor del 48% actual, aunque en el promedio del cuatrimestre sigue superando el nivel del año pasado. En contraste, Australia incrementó su presencia, alcanzando un 18% en abril, sobrepasando a Argentina, que se mantiene estable entre el 15 y el 18%. Uruguay y Nueva Zelandia conservan también su cuota habitual, mientras que Estados Unidos permanece casi ausente, en espera de resolver cuestiones arancelarias y habilitaciones de plantas.
Las cuotas de importación implantadas para cada país parecen estar cerca de agotarse, especialmente para Brasil y Australia. Según estimaciones basadas en los envíos recientes y futuros, Australia podría agotar su cuota tan pronto como en mayo y Brasil en junio, situación que conforma un desafío para estos proveedores, pues China es su principal cliente en el mercado de carne vacuna.