Los hogares argentinos enfrentan un escenario cada vez más complicado para equilibrar sus finanzas mensuales debido al fuerte aumento de los precios de servicios esenciales y a la creciente limitación en el acceso al crédito. El gasto en electricidad, gas, agua y transporte pasó a representar una carga mucho más significativa dentro del presupuesto familiar, afectando especialmente a los sectores de menores ingresos.

Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-Conicet reveló que el peso de estos servicios básicos sobre los ingresos de los hogares de bajos recursos subió de un 5,3% a casi un 22% en pocos meses. Este cambio responde a la reducción de subsidios y al ajuste de los precios regulados promovidos por el gobierno, que aunque forma parte de un plan de estabilización, ha generado un mayor impacto en los gastos fijos mensuales.

El crecimiento acelerado de estas erogaciones limita el margen para otros consumos, incluso si los salarios aumentan en línea con la inflación. Por otro lado, un análisis basado en datos del sistema financiero y publicado por otro medio reflejó un aumento de la morosidad en préstamos personales y tarjetas de crédito. Además, casi siete millones de argentinos quedaron fuera del acceso a nuevos financiamientos debido al empeoramiento de su perfil crediticio.

La relación entre el aumento en gastos básicos y el deterioro crediticio es directa: al absorber más ingresos en tarifas y transporte, las familias recurren al crédito para cubrir gastos ordinarios o emergencias. Sin embargo, la imposibilidad de cumplir con los pagos genera un círculo donde el acceso a nuevos préstamos se vuelve inaccesible, eliminando un recurso clave para enfrentar desequilibrios económicos.

Este fenómeno mantiene la presión sobre los hogares aun con una inflación que desacelera su velocidad de aumento respecto a períodos previos. El peso de los costos fijos y la menor disponibilidad de crédito son las principales razones por las que sostener el consumo mensual sigue siendo un desafío para gran parte de la población.