La caída en las ventas se posiciona como el principal desafío que enfrentan las empresas, acompañada por la dificultad para sostener aumentos salariales y la alta rotación de empleados, según dos encuestas recientes a responsables del sector privado.
Los datos, obtenidos a partir de más de 80 respuestas de CEOs, dueños y gerentes de grandes firmas, muestran que un 30% identifica el estancamiento y la baja en las ventas como la problemática más crítica. Mientras tanto, el desgaste por el aumento de costos y servicios afecta al 16% de los consultados. Ante este panorama, más de la mitad pide mayor intervención estatal, aunque con una reducción en la carga impositiva. Además, el acceso a crédito productivo se vuelve una prioridad transversal, destacada por casi tres cuartas partes de los empresarios.
En el ámbito laboral, otro estudio realizado entre empresas con planteles que oscilan entre 100 y más de 1,000 empleados sitúa la retención del personal como una preocupación central. Las aspiraciones salariales representan un tercio de los principales retos relacionados con la dotación de trabajadores. Además, la rotación motivada por mejores propuestas salariales se espera que aumente, según el 35% de las empresas. No obstante, casi la mitad planea incorporar nuevo personal durante el año, mayoritariamente para puestos senior y semi senior, con baja demanda en posiciones junior.
Respecto a las reformas, la mayoría de los empresarios apoya los cambios laborales propuestos, considerándolos beneficiosos para la actividad económica. Esta coincidencia refleja también un respaldo generalizado al Gobierno, aunque persisten diferencias sobre el rumbo del tipo de cambio, entre quienes anticipan una devaluación y quienes prevén estabilidad.
En conjunto, los resultados revelan un panorama complejo en el que la reactivación económica, la mejora en condiciones laborales y la adecuación del entorno financiero aparecen como desafíos clave para el sector privado.