El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) divulgará este martes la inflación correspondiente al mes de junio, un dato muy esperado que podría confirmar la continuidad de la desaceleración en los aumentos de precios. Según estiman consultoras privadas y miembros del Gobierno, la inflación mensual podría ubicarse nuevamente por debajo del 2%, consolidando una tendencia observada en los meses recientes.

El dato más cercano que alimenta esta expectativa provino de la Ciudad de Buenos Aires, donde en junio la inflación fue del 1,8%, el nivel más bajo del primer semestre del año. El Gobierno nacional se mostró optimista ante esta referencia local y mantiene la proyección de un índice cercano al 1,9%, aunque reconoce un margen de error. Desde el Palacio de Hacienda, el ministro de Economía aseguró que la inflación seguirá disminuyendo en los meses que vienen.

Las estimaciones de consultoras privadas reflejan este mismo panorama de desaceleración en los precios. Por ejemplo, Econviews señaló que en la última semana de junio los precios de alimentos y bebidas subieron solo un 0,2%, una variación menor al registro previo. Además, calcularon que el incremento acumulado semanal fue del 1,1%. En paralelo, LCG indicó que la última semana del mes no presentó cambios en esos rubros, ya que aumentos en algunos productos se compensaron con bajas en otros; su promedio mensual se desaceleró a 1,5%. Por su parte, Analytica proyectó una inflación mensual general del 1,8% y un aumento muy leve en alimentos y bebidas durante la última semana.

Dentro de los productos que más variaron sus precios en junio predominaron las verduras, que encabezaron los aumentos, mientras que las frutas mostraron las mayores bajas. También se reportaron incrementos en aguas, gaseosas y jugos, según los estudios privados, mientras que los pescados, mariscos y algunas frutas sufrieron descensos de precio.

El informe oficial del INDEC es clave para confirmar si la inflación efectivamente logra mantenerse por debajo del 2% mensual, un umbral que el Gobierno considera fundamental para mantener la tendencia a la baja del índice de precios en el segundo semestre del año. Esta cifra medirá el impacto real de las políticas económicas y podrá marcar la pauta para el control de la inflación en los próximos meses.