El avance de las obras del nuevo puente entre Santo Tomé y Santa Fe ya comenzó, y con ello se generan inquietudes sobre cómo afectará la circulación y la actividad comercial en la ciudad. Para anticipar esos impactos, el concejal Guillermo Rey Leyes presentó un proyecto que solicita al Departamento Ejecutivo detalles precisos sobre las distintas fases de construcción y sus efectos en el tránsito y la dinámica urbana.

La iniciativa busca conocer las modificaciones en la circulación vehicular, posibles desvíos y restricciones, así como las medidas de acompañamiento para corredores estratégicos como Avenida 7 de Marzo, Mitre, Candioti y sectores aledaños. Según Rey Leyes, la experiencia previa con la reparación del Puente Carretero mostró cómo las restricciones sobre accesos claves perjudicaron el movimiento comercial y la vida cotidiana de los vecinos.

El proyecto también plantea la necesidad de implementar campañas informativas y establecer mecanismos de coordinación con instituciones intermedias para reducir las dificultades durante la obra. En ese sentido, el concejal dialogó con la presidenta del Centro Comercial de Santo Tomé, con quien compartió los objetivos de la propuesta para mantener un proceso transparente y colaborativo.

Los primeros trabajos en Santo Tomé incluyen la demolición de una vivienda junto al río, en la cabecera local, como paso inicial hacia intervenciones en zonas neurálgicas. El concejal destacó la importancia de planificar y comunicar los cambios para que los vecinos y comerciantes puedan prepararse y adaptarse a las alteraciones temporales que implica la obra.

Rey Leyes valoró la decisión del Gobierno provincial de hacerse cargo de este proyecto de infraestructura histórica y señaló que, dada su envergadura, resulta indispensable gestionar de forma anticipada los efectos sobre la movilidad y la economía local. Así, la iniciativa apunta a cuidar la vida cotidiana mientras se avanza en una obra que representa una oportunidad de desarrollo para la ciudad y la región.