Una protesta que buscaba visibilizar la crisis profunda del sector pyme terminó en un operativo policial con uso de gas pimienta y golpes sobre la avenida General Paz, en el límite entre la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. La concentración, que reunió a alrededor de 500 personas, fue desalojada por agentes porteños en una zona que pertenece a la jurisdicción de la Policía Bonaerense, lo que generó una fuerte controversia.

Los manifestantes se congregaron desde temprano cerca del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para reclamar la declaración de la “emergencia económica pyme” a nivel nacional y exigir al Ejecutivo que modifique las políticas, acusadas de provocar el cierre masivo de fábricas. Entre los asistentes estuvieron trabajadores del INTI, empresarios de distintas actividades, estudiantes y gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros y Aeronáuticos, acompañados por el intendente de San Martín, Fernando Moreira.

El momento crítico ocurrió cuando los manifestantes intentaron desplegar una gran bandera que cruzaba la calzada, con una denuncia dirigida al presidente Javier Milei sobre la desaparición de 25 mil pymes. En ese instante, la Policía de la Ciudad intervino para despejar el carril obstruido, avanzando con escudos antimotines y usando gas pimienta contra los presentes, lo que dejó a varias personas heridas.

La protesta se desarrolló sobre una colectora de la General Paz que, aunque es frontera entre la Capital Federal y la provincia, está bajo la jurisdicción de San Martín y, por ende, de la Policía Bonaerense. La acción policial porteña en este territorio creó una polémica por la extralimitación en el operativo de desalojo.

Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, presente durante la protesta, denunció que la represión tuvo como objetivo impedir la visibilidad del reclamo y sostuvo que esta forma de actuar es el recurso del oficialismo para mantener un modelo que, según él, está destruyendo la estructura productiva y laboral del país. Comparó además la crisis actual con la pandemia, señalando que el impacto sobre la industria y el empleo es incluso más grave que el ocurrido durante ese período.