La defensa de Jair Bolsonaro podrá estar presente durante el testimonio que el expresidente rendirá ante la Policía Civil del Distrito Federal, en el marco de la investigación sobre un arma registrada a su nombre y localizada por un guardaespaldas suyo. La audiencia se realizará en la residencia de Bolsonaro, donde permanece bajo arresto domiciliario.
El ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), autorizó también reuniones sin límite de horario entre Bolsonaro y su equipo legal, favoreciendo el derecho a la defensa durante el proceso judicial. La decisión busca garantizar la transparencia y el seguimiento directo del expresidente sobre las declaraciones que otorgue.
El arma en cuestión, una pistola Glock de 9 mm, fue incautada tras un control vehicular el pasado lunes, cuando un Honda Civic fue detenido en un punto de control en Taguatinga. El conductor, identificado como miembro de la Oficina de Seguridad Institucional de la Presidencia, aseguró que el arma pertenecía a Bolsonaro y que estaba en proceso de reparación. Además, se encontró un cargador de repuesto en el vehículo.
Según la declaración del guardaespaldas, el arma fue retirada para arreglos y debía ser devuelta al día siguiente. La defensa del expresidente confirmó la propiedad del arma y explicó que su custodia estaba delegada temporalmente en el guardia para facilitar el arreglo, recalcando que Bolsonaro no tiene prohibición legal para mantenerla en su domicilio.