En medio de la apertura del último sobre para decidir quién operará la Hidrovía Paraná-Paraguay durante los próximos 25 años, la embajada de China en Argentina negó cualquier influencia en el proceso licitatorio, que moviliza inversiones millonarias y tiene un gran valor estratégico para la región.
Las críticas provenientes de Estados Unidos cuestionan la supuesta participación indirecta de China en el consorcio Jan de Nul, líder en la licitación. Sin embargo, el gobierno chino calificó estas acusaciones como «especulaciones infundadas» y rechazó la idea de que Beijing intente intervenir mediante compañías del país en la administración de esta ruta fluvial.
La disputa se enmarca en un contexto geopolítico sensible, donde las tensiones entre Washington y Beijing atraviesan la región. En particular, la denominada Doctrina Donroe busca limitar la influencia china en áreas consideradas estratégicas para Estados Unidos, por lo que no es casual que el tema caliente el tramo final del proceso de concesión de la Hidrovía, vía navegable clave para Argentina, Paraguay y otros países vecinos.
China también expresó su rechazo a la "politización de la seguridad" en asuntos comerciales, advirtiendo que el argumento de la seguridad se utiliza como «herramienta para excluir competidores» en licitaciones regidas por el Estado argentino. La licitación de la Hidrovía es especialmente relevante por su impacto económico, con una facturación anual estimada en cientos de millones de dólares, y por su peso estratégico en el Atlántico Sur.
Las disputas se acentuaron tras la difusión de una carta de un legislador estadounidense cercano a Donald Trump, que acusa directamente al consorcio Jan de Nul de operar bajo la «influencia maligna china», versión desmentida por fuentes vinculadas a la empresa. Este cruce refleja no solo las tensiones diplomáticas sino también el intenso lobby corporativo que acompaña la licitación.
El desenlace de la adjudicación será clave para definir no solo quién gestionará la Hidrovía, sino también el tipo de influencia geopolítica que predominará en un corredor estratégico para el comercio y la circulación en el Cono Sur durante las próximas décadas.