El Papa León XIV manifestó su profunda preocupación por la devastación causada por el reciente terremoto que golpeó a Venezuela, instando a la comunidad internacional a no dejar de brindar su apoyo solidario. Dirigiéndose a los cardenales reunidos en el Vaticano, señaló la urgencia de acompañar a la población venezolana en este momento crítico.
La tragedia, que afectó gravemente al país, dejó un saldo de más de mil fallecidos y miles de heridos, además de cuantiosos daños materiales, con edificios colapsados y muchas personas aún desaparecidas. El líder religioso expresó su oración por las víctimas y sus familias, así como por quienes participan en las labores de rescate y ayuda.
Como respuesta inmediata, el Vaticano canalizó una ayuda económica a través de la Limosnería Apostólica, destinada a cubrir las necesidades urgentes de los damnificados. Esta contribución busca aliviar en parte las dificultades que enfrenta la población tras el desastre natural.
El Papa destacó la importancia de que esta «querida nación» reciba apoyo internacional constante, subrayando que la solidaridad no debe faltar en momentos donde la humanidad debe unirse para mitigar las consecuencias de catástrofes como esta.