Una explosión provocada por una presunta fuga de gas sacudió un complejo de departamentos en la localidad de Perito Moreno, en el norte de Santa Cruz, causando al menos tres muertos, entre ellos un bebé, y varias personas heridas. La intensa deflagración desencadenó un incendio que obligó a evacuar la zona y movilizó a equipos de emergencia para atender la crisis.
El Gobierno provincial desplegó un operativo integral que incluyó la intervención de las áreas de Salud, Seguridad, Desarrollo Social y Educación. Las autoridades enviaron funcionarios al lugar para supervisar las tareas de rescate y brindar ayuda a las familias afectadas, mientras personal de Bomberos y Policía continuaba buscando a tres personas desaparecidas, dos adultos y un bebé de pocos meses que podrían estar entre los escombros.
En cuanto a la asistencia médica, ambulancias trasladaron a varios heridos, cuatro niños y tres adultos, al hospital local para atención inicial. Debido a la gravedad, una mujer fue derivada a terapia intensiva en Las Heras, y los menores de 11, 9 y 5 años fueron trasladados al Hospital Zonal de Caleta Olivia para tratamientos especializados. Además, dos jóvenes de 20 años permanecieron internados en Perito Moreno con quemaduras leves bajo observación. Los hospitales de Las Heras y Caleta Olivia activaron protocolos de emergencia, mientras el avión sanitario provincial se mantuvo en alerta para posibles traslados.
El área afectada permanecía acordonada por seguridad debido al riesgo estructural y para facilitar las tareas de peritaje, que continuaban el día siguiente para determinar las causas y alcance de la tragedia. Equipos de Servicios Públicos y Distrigas colaboraron en la zona para controlar cualquier otro riesgo asociado con la fuga de gas y estabilizar la infraestructura dañada.
En paralelo, el Consejo Provincial de Educación y el Ministerio de Desarrollo Social pusieron en marcha dispositivos de contención para las familias damnificadas. La escuela EPP N°72 se habilitó como centro de asistencia para la comunidad, especialmente para vecinos de viviendas colindantes que sufrieron daños materiales derivados de la explosión, como rotura de vidrios y caída de cielorrasos.
