El debate sobre la relación entre el ex príncipe Andrés y Jeffrey Epstein ha escalado con la acción de activistas del grupo República, quienes colocaron una foto gigante del ex duque de York junto al empresario estadounidense desaparecido en prisión, dentro del Palacio de Buckingham, en la emblemática sala del trono. Este gesto de protesta incluyó un cartel con la pregunta “¿Qué sabías?”, en alusión a las acusaciones contra Andrés y al silencio de la familia real.

El momento elegido para esta intervención no fue casual, ya que Buckingham abre sus principales salones al público durante la temporada estival, permitiendo que visitantes accedan a áreas normalmente exclusivas. Al instalar la imagen en ese espacio, los activistas buscaron llevar la controversia directamente al centro simbólico del poder monárquico y presionar por una respuesta oficial.

El director ejecutivo de República, Graham Smith, calificó la acción como un reclamo por “transparencia total” por parte del palacio hacia una cuestión que sigue generando indignación pública en Reino Unido. Smith argumentó que, si la casa real mantiene su silencio, el gobierno debería intervenir para exigir explicaciones públicas sobre la conducta del ex príncipe en el caso Epstein.

Andrew Mountbatten-Windsor fue apartado formalmente de la familia real y le retiraron sus títulos oficiales tras la divulgación de las acusaciones por presunto abuso sexual contra Virginia Giuffre, quien afirmó que el hermano del rey Carlos III la agredió cuando ella era menor de edad. Giuffre, una figura clave en el caso Epstein, se suicidó recientemente, mientras la policía británica consideraría viajar a Estados Unidos para cooperar con familiares de la víctima y avanzar en la investigación.

La controversia que rodea a Andrés persiste a pesar de sus constantes negaciones sobre cualquier irregularidad. Además, su traslado desde la residencia real en Windsor a Norfolk refleja la distancia que ha impuesto la monarquía ante las acusaciones, mientras el reclamo social por esclarecimiento mantiene la presión sobre la corona y las autoridades involucradas.