La causa por el homicidio de Jeremías Monzón sumó una etapa clave con la realización de declaraciones en cámara Gesell de dos adolescentes que tenían 14 años al momento del crimen. Estos testigos fueron sobreseídos por su minoría de edad pero su testimonio busca aportar claridad antes del juicio oral.
Las entrevistas, solicitadas por la fiscalía como medida anticipada de prueba, permitieron preservar las declaraciones dentro del expediente y recoger detalles no sólo del momento del hecho, sino también del contexto previo y posterior al crimen. Según el fiscal especialista, Francisco Cecchini, el contenido de estos relatos no modifica la línea de investigación ni altera las teorías que se vienen manejando desde el inicio del proceso.
La fiscalía continúa trabajando en la causa, que aún está en desarrollo, sin prever la incorporación de nuevos sospechosos más allá de los ya identificados. Sin embargo, el testimonio de los menores aportó elementos para reconstruir con mayor precisión la mecánica del homicidio y la participación de los involucrados. En la actualidad, dos personas permanecen detenidas: una joven de 16 años imputada como coautora y alojada en un centro especializado, y su madre, acusada como partícipe secundaria y bajo prisión preventiva confirmada por la Cámara.
El crimen fue calificado por la fiscalía como un homicidio triplemente agravado por alevosía, ensañamiento y el concurso premeditado de más de dos personas. El proceso se dirige hacia la etapa de juicio oral, aunque todavía no hay fecha definida para su inicio, en espera del resultado de dos peritajes técnicos considerados clave para formalizar la acusación.