Bariloche dio un paso importante hacia la mejora de su infraestructura hídrica con el comienzo de la construcción de una nueva toma de agua en el lago Gutiérrez. Esta obra ampliará y optimizará el abastecimiento de agua potable para más de 75.000 vecinos repartidos en 30 barrios del sector sur de la ciudad.
Las tareas iniciales incluyen el movimiento de suelo, apertura de trazas y acondicionamiento del área donde se instalará la toma. Además, el proyecto contempla la puesta en marcha de una planta potabilizadora, la construcción de cisternas, impulsiones, y diversos refuerzos sobre la red existente para garantizar un suministro estable y de calidad sanitaria.
El gobernador Alberto Weretilneck calificó esta intervención como una «obra histórica» que contribuirá a consolidar el crecimiento urbano y a mejorar la calidad de vida de miles de familias. Subrayó que se trata de un plan esencial para atender las necesidades actuales y futuras de Bariloche, cuyo desarrollo ha demandado inversiones en servicios básicos como el agua potable.
La nueva infraestructura permitirá producir hasta 24.000 metros cúbicos de agua diarios, fortaleciendo el sistema de provisión en una zona que ha experimentado un fuerte aumento poblacional en los últimos años. Esta ampliación brinda previsibilidad para el crecimiento ordenado de la ciudad y responde a problemas históricos relacionados con el abastecimiento del recurso.
La obra cuenta con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, gestionado a través de la Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo (UPCEFE). Este proyecto forma parte de la política del gobierno provincial de continuar desarrollando servicios esenciales para respaldar el avance urbanístico, turístico y productivo de Bariloche.