El dato oficial de inflación correspondiente a abril mostró una reducción significativa en la suba de precios, con un índice mensual del 2,6%. Este valor marcó un quiebre en la tendencia alcista que venía registrándose desde meses anteriores, y fue calificado por el presidente Javier Milei como un retorno a la normalidad.

En un mensaje difundido en su cuenta de X, Milei atribuyó esta mejora a la superación de presiones externas y tensiones internas vinculadas a sectores políticos y económicos que, según él, intentaron desestabilizar la economía. Resaltó que, pese a esos intentos golpistas y un shock externo, la inflación comenzó a bajar, volviendo a un sendero decreciente.

El ministro de Economía, Luis Caputo, también celebró la desaceleración. Indicó que la inflación de abril fue la más baja en cinco meses y ofreció una explicación detallada del comportamiento de los diferentes componentes del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según Caputo, la inflación núcleo aumentó un 2,3%, los precios regulados subieron un 4,7%, y los estacionales no registraron variación.

Caputo destacó además que, exceptuando el año 2020 marcado por la pandemia y un incremento transitorio en la demanda de dinero, la suba del nivel general en abril fue la más baja desde el inicio de la serie histórica en 2017 para este mes. La inflación interanual general alcanzó el 32,4%, con variaciones específicas también dentro de los segmentos núcleo, regulados y estacionales.

Estas cifras representan un indicador positivo para la economía, que enfrenta un contexto complejo marcado por tensiones políticas y factores externos, y generan expectativa sobre la continuidad de la tendencia descendente en los próximos meses.