El inicio del Mundial 2026 coincide con un aumento en la exposición de adolescentes a plataformas digitales de apuestas. Según un relevamiento realizado por Cruz Roja Argentina con respaldo del Ministerio de Educación porteño, seis de cada diez jóvenes reconocieron haber apostado o tener contacto cercano con quienes lo hacen. La práctica aparece desde los 13 y 14 años y se profundiza entre los 15 y 18, predominando significativamente más en varones que en mujeres.

Las principales razones que motivan a los adolescentes a apostar incluyen el deseo de ganar dinero rápido, la curiosidad y el entretenimiento. No obstante, la mayoría de ellos también identifica riesgos asociados, como la adicción, el malestar emocional y el deterioro en el rendimiento escolar. A pesar de este alto nivel de conciencia, la temática es poco abordada en hogares y escuelas, ya que ocho de cada diez encuestados aseguraron que el tema de apuestas online se discute poco o nada en sus contextos habituales.

El contexto del Mundial introduce un factor adicional: la publicidad y promoción de estas plataformas durante transmisiones deportivas, en redes sociales e incluso a través de influencers, crea una atmósfera que normaliza las apuestas como parte del consumo futbolístico. Expertos advierten que estas estrategias fomentan la «ilusión de control», un mecanismo por el cual los adolescentes creen que su conocimiento del deporte puede disminuir el azar, aumentando así su predisposición a apostar.

Frente a este panorama, el Ministerio de Educación de la Ciudad lanzó una campaña de concientización destinada a estudiantes y sus familias, con materiales pedagógicos y una guía para abordar en el hogar los riesgos económicos, emocionales y sociales vinculados a las apuestas online. La iniciativa busca promover un diálogo abierto que permita a los jóvenes desarrollar hábitos digitales más seguros y críticos ante estos estímulos.

Además, la investigación señala que factores como la presión social, el miedo a la exclusión de grupos y los constantes estímulos digitales incrementan la permanencia de los adolescentes en estas plataformas. Por ello, las recomendaciones se centran en aprovechar el interés generado por el Mundial para generar espacios de discusión que orienten a los jóvenes y sus familias hacia una relación responsable con el juego online.