Donald Trump rechazó de forma contundente la respuesta de Irán al plan de paz promovido por Estados Unidos, describiéndola como «totalmente inaceptable». Este pronunciamiento se dio en un contexto de alta fragilidad en la región de Medio Oriente, donde se intensifican los ataques con drones iraníes contra embarcaciones en el Golfo Pérsico.
Aunque no se han revelado detalles oficiales sobre la respuesta de Teherán, la televisión estatal iraní informó que la República Islámica busca cerrar todos los frentes abiertos del conflicto, incluidos los enfrentamientos en el Líbano entre Israel y Hezbollah, grupo apoyado por Irán. Además, Teherán insiste en garantizar la seguridad del tránsito marítimo regional.
En su mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump criticó el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 durante la administración de Barack Obama, acusando a Irán de haber «jugado» con Estados Unidos y otras naciones por décadas. Según él, el pacto promovió un fortalecimiento de Irán, que recibió miles de millones de dólares en forma de fondos y pagos en efectivo.
Trump advirtió que esa época terminó y dejó en claro su postura confrontativa frente a la política iraní. Este llamado se suma a las tensiones crecientes en Medio Oriente, donde el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el conflicto con Irán continúa y que las operaciones seguirán mientras Teherán mantenga reservas de uranio altamente enriquecido, material susceptible de uso nuclear militar.
La situación en la región se agrava con el constante riesgo de confrontación abierta, mientras actores internacionales como Rusia insisten en mantener el control sobre el uranio iraní y en buscar soluciones diplomáticas. La eventual cooperación con potencias como China y la presión sobre Irán marcan un escenario complejo que aún no encuentra resolución definitiva.
