Máximo Kirchner se sometió a una cirugía programada para eliminar un cistoadenoma parotídeo bilateral, una afección que afecta ambas glándulas parótidas, encargadas de la producción de saliva. La intervención, realizada en el Hospital Italiano de La Plata, fue exitosa y actualmente el diputado se encuentra en la etapa inicial de recuperación bajo estrictos controles médicos.
Esta patología se caracteriza por la formación de un tumor benigno que suele manifestarse con la aparición de bultos o masas no dolorosas detrás o debajo de las orejas. El caso de Kirchner es poco frecuente ya que afecta ambos lados, una variación que representa apenas un pequeño porcentaje dentro de los tumores de glándulas salivales, los cuales generalmente son unilaterales.
El procedimiento consistió en la extirpación de los tejidos afectados en las glándulas parótidas, que constituye el tratamiento estándar para este tipo de tumores. De acuerdo con especialistas en oncología clínica, esta variante de baja agresividad permite que la cirugía sea definitiva, evitando la necesidad de tratamientos complementarios como quimioterapia o radioterapia.
El diagnóstico oportuno a través de estudios de imagen y la evaluación por otorrinolaringólogos fueron fundamentales para distinguir este tumor benigno de otras condiciones más graves. Algunos expertos vinculan factores de riesgo como el tabaquismo con el desarrollo de este tipo de proliferaciones celulares en las glándulas salivales.
El pronóstico de quienes se someten a esta operación suele ser muy favorable, ya que la cirugía previene complicaciones derivadas del crecimiento del tumor, como deformaciones faciales, hinchazón o dificultad para tragar. Tras la operación y un período de reposo, se espera que Kirchner retome sus actividades legislativas. El propio diputado agradeció al equipo médico y explicó que la cirugía había sido postergada en varias ocasiones por compromisos públicos.
