En el marco de una convocatoria de Cine por Palestina, un colectivo de cine militante presentó una serie de cortometrajes que reflexionan sobre el impacto de las imágenes violentas que inundan las redes sociales. Estos "cineminutos" revelan un cansancio generalizado ante la sobreexposición a escenas de genocidio y destrucción, que se entremezclan sin filtro con contenido trivial o comercial, lo que termina diluyendo su efecto original.

La circulación masiva y fragmentada de estas imágenes, que muchas veces duran apenas segundos, ha provocado su naturalización entre quienes apoyan la causa palestina. Aunque las redes permiten difundir en tiempo real lo que sucede, su diseño basado en algoritmos tiende a mostrar estos contenidos principalmente a personas que ya están sensibilizadas con el tema, dificultando la llegada a nuevos públicos. Además, este formato fragmentario puede generar apatía y paralización en lugar de movilización.

Powered by GetYourGuide

El colectivo propone un uso del cine distinto al mero testimonio visual: pretende despertar una conmoción profunda que exceda el morbo o la victimización, para incitar a la reflexión y la acción. A través de relatos centrados en la vida cotidiana y el dolor de personas afectadas, más que en la violencia explícita, se ofrecen miradas que buscan conectar con la humanidad detrás del conflicto.

En este sentido, obras recientes como The Voice of Hind Rajab y Put Your Soul on Your Hand and Walk ejemplifican esta intención, al mostrar experiencias personales que permiten entender el genocidio más allá de las estadísticas o las imágenes impactantes. El cine militante se posiciona como una herramienta para combatir la anestesia visual generada por las redes sociales y transformar el testimonio en compromiso.