En Tigre, Marley transformó una residencia de dos pisos en un espacio pensado para el disfrute y la crianza de sus hijos, Mirko y Milenka. La vivienda destaca por integrar una estética moderna con áreas de juego amplias y una vinculación directa con el entorno natural, consolidándose como un refugio para toda la familia.
Ubicada en Nordelta, una zona elegida por varias personalidades, la casa cuenta con una salida privada al Río Luján, ofreciendo vistas abiertas y un entorno que facilita la interacción con la naturaleza. El diseño interior prioriza la funcionalidad para sus hijos, con muebles mínimos que permiten que los juguetes queden distribuidos libremente, invitando al juego constante y a un ambiente relajado, lejos del orden estricto.
El espacio no está pensado únicamente para los niños. Marley dispuso un área exclusiva para sí mismo, con elementos que reflejan su gusto por el cine y los viajes, como una mesa de pool, carteles temáticos y una cama para ejercicios de pilates. Además, las zonas comunes incluyen tecnología y grandes bibliotecas para fomentar la lectura y el esparcimiento compartido.
En el exterior, el jardín se extiende frente al río, con grandes ventanales que brindan iluminación natural y continuidad visual del interior hacia el patio. Allí, un huerto personal sirve como espacio de aprendizaje para Mirko, mientras que la piscina imponente añade otra opción de recreación para toda la familia. La combinación de espacios abiertos, juegos y elementos naturales reafirma la intención de Marley de crear un entorno donde sus hijos puedan crecer en contacto con la naturaleza y rodeados de confort.
