River Plate y Rosario Central jugarán este sábado un partido clave por la semifinal del Torneo Apertura, que definirá al primer finalista del campeonato. El encuentro tendrá lugar en el estadio Monumental desde las 19:30 y contará con el arbitraje de Nicolás Ramírez. Ambas escuadras llegan con el historial pesado de frustraciones en rondas eliminatorias, lo que eleva la tensión y el rigor en cada decisión arbitral.
El enfrentamiento se presenta en un contexto crispado, marcado por declaraciones públicas que alimentan la polémica alrededor del arbitraje y la supuesta ventaja para algunos clubes del interior. Ángel Di María, uno de los referentes de Rosario Central, publicó en redes sociales un mensaje donde expresó la molestia y el dolor que genera en Buenos Aires que los equipos del interior logren victorias, aludiendo además a sospechas sobre favoritismos desde 2025. Por su parte, el expresidente de River Plate Rodolfo D’Onofrio añadió más leña al fuego al calificar el reciente partido de Central contra Racing en cuartos como «increíble» y hablar de «guardia alta» ante una posible repetición de polémicas.
Este cruce capital-interior no solo tiene implicancias deportivas, sino que también puede resignificar las relaciones regionales dentro del fútbol argentino. En paralelo, la otra semifinal también enfrenta a un equipo de Buenos Aires, Argentinos Juniors, y a Belgrano de Córdoba, reforzando la rivalidad entre clubes porteños y del interior. Los seguidores del torneo mantienen la expectativa sobre un posible duelo final entre River y Belgrano, especialmente por la historia conjunta en la Promoción de 2011. La definición se jugaría en el estadio Mario Alberto Kempes, ubicado en Córdoba, una circunstancia que añade un condimento extra al certamen.