El Ejército de Israel y el servicio de inteligencia Shin Bet informaron sobre la eliminación de Izz al Din Al Haddad, considerado el máximo responsable operativo de Hamás en Gaza y uno de los principales organizadores del ataque del 7 de octubre de 2023. El operativo se realizó mediante un bombardeo selectivo en un edificio residencial del barrio de Rimal, ciudad de Gaza, donde se encontraba el líder de las Brigadas Al Qassam, brazo armado de la organización islamista.
Hamás confirmó la muerte de Al Haddad, describiéndolo como un mártir, mientras que medios palestinos reportaron la muerte de otras seis personas en el mismo ataque, incluyendo a la esposa y una hija del dirigente. Su fallecimiento ocurre en un contexto de tregua frágil en Gaza desde octubre de 2025, periodo durante el cual Israel continuó llevando a cabo ataques selectivos contra objetivos estratégicos dentro del territorio palestino.
Al Haddad asumió el mando militar de Hamás en mayo de 2025, tras la muerte de Mohamed Sinwar en otro operativo israelí, y era el sucesor de Sinwar y Mohamed Deif, líder abatido en 2024. Según el Ejército israelí, el comandante lideraba la recuperación de las capacidades militares de Hamás y coordinaba planes de nuevos ataques contra Israel. Además, se le señalaba como partícipe del sistema de cautiverio de los rehenes capturados durante la ofensiva de 2023.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, describió la operación como un «éxito significativo» y destacó la importancia de Al Haddad como uno de los responsables de la masacre ocurrida el 7 de octubre. Con la eliminación de este comandante, Israel considera haber neutralizado a uno de los últimos líderes históricos con capacidad para reorganizar las fuerzas armadas dentro de Gaza.
La muerte de Al Haddad refleja la compleja situación política y humanitaria en la Franja de Gaza, que continúa siendo extremadamente delicada pese al alto el fuego formal vigente. Este contexto marca una nueva etapa en la dinámica de conflicto e intentos de estabilidad en la región.