El Estado nacional dio un paso decisivo hacia la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos SA (AySA) al lanzar la licitación pública para vender el 90% de las acciones que posee en la empresa. La medida se oficializó mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo.

AySA presta servicios de agua potable y saneamiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en 26 municipios del conurbano bonaerense. La venta contempla que el 10% restante de las acciones permanezca en manos de los empleados mediante el Programa de Propiedad Participada.

La operación se llevará a cabo a través de una Licitación Pública Nacional e Internacional de Etapa Múltiple, sin base mínima, orientada a elegir un “operador estratégico” para la compañía. Todo el proceso se desarrollará por medio de la plataforma digital CONTRAT.AR, donde se podrá consultar la documentación oficial.

El llamado a licitación tendrá una publicación obligatoria de diez días hábiles en el Boletín Oficial y en el portal DGMARKET del Banco Mundial, garantizando visibilidad a nivel global. Tras la publicación, se estableció un plazo mínimo de 45 días corridos para la presentación de ofertas.

El calendario oficial indica que las consultas sobre el pliego podrán realizarse hasta mediados de agosto, y la recepción formal de ofertas cerrará el 27 de agosto poco antes de las diez de la mañana, momento en que se realizará también la apertura pública y electrónica de los sobres.

Entre las firmas interesadas en la compra se mencionan el grupo que integra la familia Neuss—acción que incluye a dueños de Havanna y Newsan—, así como Mauricio Filiberti, vinculado a Transclor. Esta licitación busca recaudar alrededor de 500 millones de dólares, monto establecido en función del valor que surgió de un juicio relacionado con la reestatización anterior de AySA.