El proyecto para reformar el régimen de subsidios al gas en zonas frías propone concentrar la ayuda en hogares ubicados en áreas de frío extremo, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. Esta medida apunta a corregir la expansión de beneficios aprobada en 2021 que incluía localidades con condiciones climáticas menos severas, y busca restringir el subsidio sólo al consumo de gas natural medido en metros cúbicos.
La secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, explicó que bajo este nuevo esquema aproximadamente 1,8 millones de usuarios continuarán recibiendo subsidios energéticos focalizados. A su vez, el proyecto incorpora subsidios para la compra de cilindros, garrafas y gas propano a granel en las zonas con frío extremo, garantizando asistencia también para quienes utilizan estas modalidades de consumo.
El propósito central de la reforma es generar ahorros fiscales significativos, estimados entre 200.000 y 460.000 millones de pesos anuales, mediante una segmentación que evita beneficiar a usuarios con ingresos altos o residentes en regiones climáticamente diferentes a las extremas. La iniciativa busca promover una distribución más equitativa y eficiente de los recursos públicos y fortalecer la responsabilidad fiscal del Estado.
Además de los cambios en el régimen de subsidios, la propuesta incluye medidas adicionales para el sector energético. Se plantea un mecanismo para condonar deudas que mantienen distribuidoras eléctricas con CAMMESA, a cambio de desistir de reclamos judiciales contra el Estado. También se extiende hasta 2045 la exención impositiva para energías renovables, mientras se derogan regímenes favorecedores de inversiones en hidrocarburos, favoreciendo así una menor intervención estatal en este ámbito.