Patricia Bullrich, líder del bloque de senadores de La Libertad Avanza, entregó anticipadamente su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, meses antes del vencimiento legal. Esta acción se produce en medio de la controversia judicial y política que involucra a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien enfrenta una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y aún no presentó su declaración jurada.

La maniobra de Bullrich se interpretó como una presión directa para que Adorni también transparente sus bienes cuanto antes y evite mayor desgaste político para el Ejecutivo. La senadora había reclamado públicamente la presentación del documento a Adorni semanas atrás, durante una entrevista televisiva, en un llamado a la responsabilidad y a la transparencia.

La situación evidenció tensiones internas dentro de La Libertad Avanza. Mientras el presidente del bloque había asegurado que la declaración jurada de Adorni saldría pronto, dicha presentación se dilató sin confirmación oficial. Incluso el propio jefe de Gabinete reconoció que Bullrich adelantó información al público, complicando sus tiempos la presentación pública de su patrimonio.

En la Casa Rosada, algunos sectores criticaron el movimiento de Bullrich, calificándolo como dañino y producto de acciones que podrían perjudicar la imagen del oficialismo. Sin embargo, el gesto también expuso la presión creciente sobre Adorni para disipar las dudas en torno a su patrimonio y detener el desgaste político derivado de la investigación en curso.