Mendoza invertirá cerca de 2.000 millones de pesos en un plan de obras durante el receso escolar de invierno, con el objetivo de reparar y mejorar la infraestructura de más de 140 establecimientos en toda la provincia. Estas intervenciones se ejecutarán aprovechando las dos semanas sin actividad para realizar trabajos que resultan inviables cuando las escuelas están en funcionamiento.

Los proyectos incluyen la instalación y reparación de sistemas de calefacción, la mejora de cocinas, galerías y playones deportivos, con especial atención a las instalaciones de gas debido a las bajas temperaturas que se registran en la región durante esta temporada. Aproximadamente treinta de esas obras se enfocarán en actualizar o modificar sistemas de gas, en particular en escuelas que utilizan zeppelines porque no cuentan con conexión a la red de gas natural.

Esta inversión forma parte de un plan a largo plazo para recuperar y conservar los edificios escolares que durante años se encontraban en estado de deterioro. Desde el gobierno provincial afirmaron que, aunque se han destinado hasta ahora más de 45.000 millones de pesos en infraestructura educativa, la suma total de recursos invertidos este año rondará los 65.000 millones.

El mantenimiento de las infraestructuras sigue siendo un desafío constante, dado que Mendoza tiene alrededor de 1.500 establecimientos educativos con antigüedades que en algunos casos superan los cien años, e incluyen edificios con características constructivas diversas. Por ello, las tareas de conservación y renovación son continuas y requieren una planificación sostenida.

En el sur provincial, donde se concentran varios de estos trabajos, se ampliarán las intervenciones en departamentos clave para garantizar mejores condiciones edilicias. Las autoridades destacaron que el receso invernal se considera «temporada alta» para este tipo de obras, ya que permite efectuar modificaciones sin afectar la dinámica escolar.