Más de 1700 pasajeros quedaron confinados a bordo del barco Ambition tras confirmarse la muerte de un pasajero británico debido a una grave gastroenteritis aguda durante una escala en Burdeos, Francia. El hombre, de más de 90 años, fue la víctima fatal de un brote que ya afecta a más de 50 personas con síntomas similares.
El crucero, propiedad de la compañía Ambassador Cruise Line, había partido desde las islas Shetland y realizó paradas en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar a Burdeos. Ante el aumento de casos, las autoridades francesas decidieron mantener el confinamiento para evitar la posible propagación de la enfermedad.
Un equipo médico francés subió al barco para evaluar la situación y tomar muestras de los pasajeros enfermos. Los primeros análisis descartaron la presencia de norovirus, una causa común de gastroenteritis en entornos cerrados como cruceros, pero continúan las investigaciones para identificar el agente causante del brote.
A pesar del confinamiento a bordo, las autoridades no implementaron restricciones adicionales en tierra y esperan poder continuar con el itinerario habitual hacia España una vez que se confirme que no existe riesgo para la salud pública.
